
Lucas 15:11-32
18 “Me levantaré e iré a mi padre, y le diré: Padre, he pecado contra el cielo y contra ti.”
El hijo menor en esta historia de la biblia, representa a todo cristiano que vive en la casa de su Padre Jesús, asistiendo a la iglesia, conociendo su Palabra, experimentando su bondad, pero que un día decide que para el, todo lo que tiene no es suficiente y a pesar del privilegio de ser llamado hijo, acuerda con sigo mismo, que lejos de su Padre y de su casa, estará mejor y podrá alcanzar toda diversión y ser mas feliz. Y se aleja de tal manera que pierde todo lo que tiene, en un mundo que lo único que hace es quitarle todo lo que posee.
Y al igual que alguien, que después que ha conocido al Padre Jesús, regresa o se va al mundo, descubre que después de probar la diversión momentánea, su vida se torna miserable y vacía otra vez. Pero esta vez, esta tan lejos de su buen Padre, no por que su Padre se haya ido, sino por que el mismo se ha ido lejos de casa.
Y allí en medio de los chanchos, oliendo mal, sucio, muy hambriento deseando comer la comida de ellos, comienza a bajar la cabeza y a recordar con humildad la vida maravillosa que tenia con su Padre, cuando nada le faltaba y aun sus siervos tenían mas que suficiente.
El hijo menor decide con arrepentimiento regresar a la casa de su Padre en donde lo tenia todo, pero esta vez sera diferente. Humildemente ha aceptado en su interior, ser un sirviente en la casa de su Padre.
Pero maravillosa sorpresa la que se llevo cuando desde lejos ve a su Padre salir corriendo desde la casa con brazos abiertos, ni siquiera le permite a terminar el discurso que había preparado y le abraza con todas sus fuerzas, ordena a sus siervos que traigan la mejor ropa y que preparen la mejor comida para su hijo que a vuelto.
Lo que Jesús nuestro buen Padre quiere que sepamos con esta historia que es muy verdadera para la mayoría de nosotros, es que solo en su Presencia hay plenitud de gozo y que fuera de El solo hay dolor, destrucción y angustia. Usted decide a donde quiere ir, haga la decisión correcta, sea celoso y arrepiéntase. No se quede en medio de los chanchos, sea humilde, Jesús le perdonara.
“Si confesamos nuestros pecados, él es fiel y justo para perdonar nuestros pecados, y limpiarnos de toda maldad”.
1 Juan 1:9
